El peso rompe hacia 17.00 tras un CPI amable; cierra a 2 centavos del piso
El cierre de la semana: qué hizo el peso, qué posturas maduraron y cuáles fallaron. Se publica los viernes.
El arco: del susto al alivio
La semana abrió con nervios. El lunes la vol de bonos repuntaba antes del dato de inflación en EE.UU., con el 10Y en 4.66% y el peso firme en 17.15 (score 52). El martes el oro saltó casi 2% y la moneda ya rondaba su piso.
El giro llegó el miércoles: el CPI aterrizó en 3.4% y desarmó el temor a un alza de tasas. El score trepó a 62, su punto alto de la semana, y el peso raspó 17.02. Jueves y viernes el marcador cedió un poco (61→58) sin que la moneda se inmutara: cerró en 17.0025, -0.79% en cinco días, a dos centavos del piso.
El marcador: cuatro de cinco
Se resolvieron las posturas de mediados de julio y el balance es honesto. Cuatro aciertos pro-peso (10, 14 y 15 de julio) más un neutral que pegó. El único tropiezo: el 13 de julio, pro-peso con USD/MXN +0.23% a cinco días. No todo sale.
El acumulado histórico queda en 16 de 21. Sólido, pero el fallo de julio recuerda que el piso no se cruza en línea recta.
El momento de la semana
El detalle fino estuvo el jueves: el MOVE subió a 72 mientras el VIX dormía. Es decir, el nervio vivía en los bonos, no en la renta variable. Aun así el peso aguantó y siguió pegado a su piso, señal de que el flujo lo respaldaba más allá del ruido en tasas.
La próxima semana
El calendario viene vacío de detonadores: sin eventos de alto impacto. Eso suele traducirse en rangos más estrechos y una moneda que se mueve por inercia y por lo que llegue de fuera. Sin catalizador propio, la pregunta es si el peso consolida bajo 17.00 o si le falta gasolina para clavar el piso.
Semana ganada para quien leyó bien el CPI. Descansa el fin de semana: el lunes seguimos con la libreta abierta.