Recap semanal · 25 de septiembre de 2026

El peso cede 45 centavos en cinco días: del récord de Wall Street al miedo en el bono

El cierre de la semana: qué hizo el peso, qué posturas maduraron y cuáles fallaron. Se publica los viernes.

El arco de la semana

Empezamos con euforia y terminamos con cautela. El lunes el score marcó 69 (risk-on) con Bitcoin subiendo 5% y el S&P apuntando a máximos, y el peso aguantaba en 17.19. Pero el termómetro se fue enfriando día con día —53, 46, 41— hasta cerrar en 53 (constructive) el viernes. El peso no leyó el memo del apetito por riesgo: abrió la semana en 17.2275 y cerró en 17.676, un avance del dólar de +2.6%. Wall Street en récord y la divisa mexicana igual perdió 45 centavos. La clave llegó el jueves con Banxico y el miércoles-jueves de tensión, cuando el miedo migró del equity al bono: MOVE en 104, VIX apenas en 15.

El marcador, sin maquillaje

Se resolvieron cinco posturas esta semana y el saldo fue casi perfecto para la casa. Los cuatro pro-dólar del 14 al 17 de septiembre acertaron: +1.22%, +0.72%, +1.79% y +2.02%. El único tropiezo fue el pro-peso del 18 de septiembre, que se comió un +3.21% en contra —un fallo limpio, sin peros. El acumulado histórico queda en 34/51. La lectura pro-dólar que dominó esta semana está alineada con lo que vimos en el precio; esas posturas maduran los próximos días.

El momento de la semana

El view del jueves lo clavó: "Banxico define tasa con el peso a un centavo de 17.60". Ese nivel psicológico cayó sin resistencia y el viernes ya coqueteábamos con 17.74 antes de un respiro hacia 17.676. El detalle fino: la debilidad del peso no vino del pánico bursátil —el VIX estuvo dormido— sino de la tasa larga. Cuando el estrés se esconde en la renta fija y no en las acciones, el mercado de divisas suele descontarlo tarde y de golpe. Eso fue exactamente lo que pasó.

La próxima semana

Dos citas mandan. El 30 de septiembre llega el PCE de Estados Unidos, el indicador de inflación favorito de la Fed; una lectura caliente reforzaría al dólar y presionaría más al peso. Y el 2 de octubre las Nóminas No-Agrícolas (NFP), el dato que puede redibujar toda la curva de expectativas de tasa. Con el peso ya arriba de 17.60 y el MOVE elevado, la divisa entra a la semana sin colchón. Un NFP fuerte y un PCE que no ceda serían viento en contra.

Descansen el fin de semana: el lunes arranca la cuenta regresiva hacia dos datos que pueden mover el tablero completo.